Habla como si nadie te vigilara.
Mensajería descentralizada y cifrada de extremo a extremo. Sin servidores que lean tus conversaciones, sin número de teléfono y sin email. Tu identidad son tus claves — y solo tú las tienes.
Construido para que nadie pueda mirar dentro
No es una promesa de marketing: es la arquitectura. Tus mensajes nunca viajan en claro ni quedan a merced de un servidor central.
Cifrado de extremo a extremo
Cada mensaje se cifra en tu dispositivo y solo se descifra en el del destinatario. Ni nosotros podemos leerlos.
Totalmente descentralizado
Sin servidor central que apagar, censurar o registrar. La red se sostiene entre sus participantes.
Tu identidad, tus claves
Autocustodia real: tu cuenta es un par de claves criptográficas, no un dato en nuestra base de datos.
Resistente a la censura
Sin teléfono ni email para registrarte. Nada que filtrar, vender o usar para vigilarte o silenciarte.